
Como sabemos, el mundo de la tecnología y la necesidad de profesionales con habilidades y conocimientos técnicos, continúan en auge. Por eso, cuando hablamos del liderazgo de equipos, todo puede parecer muy idílico, pero ¿cómo podemos retener talento cuando nuestro equipo recibe ofertas regularmente contra las que, en ocasiones, ni si quiera podemos competir?
Aquí entran varios factores en juego, entre ellos, la responsabilidad de nuestra empresa a la hora de retener talento y la nuestra, o los diferentes perfiles de empleados y sus ambiciones u objetivos. Este sería un tema para comentar en varias entradas, por lo que voy a centrarme en qué podemos hacer nosotros desde nuestra posición para contribuir en este sentido.
La rotación en el mundo laboral es inevitable y, cuanto más, en un área en el que los profesionales están tan sumamente demandados en todo el mundo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que gran parte de la responsabilidad de retener talento es de nuestra empresa y es algo que he podido ver con mucha más claridad con el cambio de país. Por ello, si todavía no lo hace, nuestra empresa se debería adaptar a los tiempos actuales mostrando una mayor flexibilidad y facilitando el teletrabajo en contraposición al conocido “presentismo”, así como ofreciendo salarios ajustados al mercado y altos grados de conciliación. Otro punto importante es la formación y esto es algo que no solo ayuda a retener talento, sino que mejorará los servicios que se ofrecen a nuestros clientes, por lo que se crea una situación en la que todos ganamos.
A todo esto, le sumaría el hecho de que se nos dé la libertad necesaria como responsables de equipo para implementar nuestra propia metodología de gestión. Por supuesto, esto es algo que se tiene que hacer en línea con las políticas, estándares, misión y valores de nuestra empresa, pero que es necesario en el día a día. Yo siempre he tenido la suerte de contar con esa libertad para gestionar a mi equipo, pero si no es el caso, es importante mantener esta conversación con quien corresponda.
Teniendo claros estos límites, llega la parte importante: ¿qué puedo hacer yo para que mi equipo esté feliz trabajando?
Es normal que haya empleados que vayan y vengan y todo dependerá, en gran medida, de los objetivos y ambiciones de cada uno, además del momento de su vida en el que se encuentre. Sin embargo, después de comentarlo con varios compañeros del mundo de la ciberseguridad, he resumido los puntos más interesantes:
- Siempre insisto en esto, pero es importante que formemos a nuestro equipo. Aunque la empresa tiene que ayudarnos ofreciendo un plan de formación y perspectivas de desarrollo de carrera, nosotros tenemos que invertir parte de nuestro tiempo en formar al equipo en lo que podamos. Sobre todo, aprovechando la experiencia y el haber estado en su posición anteriormente, si es el caso.
- Involucrarlos en los planes del servicio o departamento. Si el equipo conoce nuestra misión específica y nuestra estrategia, es decir, adónde queremos llegar y qué tenemos que hacer para ello, es mucho más probable que consigamos crear una sensación más fuerte de pertenencia. Gracias a ello, los empleados se sienten parte del reto y la misión también es su responsabilidad. A mí, personalmente, me funciona mucho esto y, si estoy alineada con la misión de mi empresa, me siento mucho más motivada y siento el reto más mío.
- No perder la cercanía y mostrarnos accesibles. Esto dependerá de la organización de cada empresa, pero a veces tienes otros responsables de equipo intermedios y no trabajas directamente o cada día con todo el mundo. Creo que es importante que exista esa cercanía para que ningún miembro del equipo se sienta apartado o menos cuidado que el resto.
- Confiar en las personas. Este punto es esencial para que algo funcione ya que la falta de confianza genera numerosos problemas en todo tipo de relaciones interpersonales y el entorno laboral no se salva. Soy consciente de que no es fácil, sobre todo, cuando no eres tú quien ha creado el equipo y puede que no congenies con algunos o no te cuadre la forma de trabajar de otros. Este es un tema que trataremos en otra entrada, pero es importante que la relación de trabajo se base en la confianza por defecto para generar un ambiente que sea lo más sano posible.
Al final, un empleado feliz será también mucho más productivo y las horas que dedicamos a nuestro trabajo, más llevaderas.
Si, a pesar de todo esto, una persona decide cambiar de rumbo, es importante que haya un acompañamiento por nuestra parte y que nadie se quede con un mal sabor de boca con su salida. También trataremos este tema en mayor profundidad.
Este es un tema que llevo observando mucho tiempo y he encontrado poca información valiosa sobre ello en cuanto a la gestión de equipos. Como siempre, estoy encantada de leer vuestras opiniones y seguir aprendiendo. ¿Cuál es tu experiencia con este tema y qué haces para conseguir retener talento en tu equipo? Si por el contrario tienes un puesto muy demandado, ¿qué te hace continuar en tu empresa?
Gema